Chingaos, que alguien me explique.
Yo entiendo que esto, dentro de contexto, no está tan descabellado... pero no mamen!
1) Voy a abrirle a la chacha. Me dice que le debo 150 pesos. Lo sé, pero había olvidado pasar al banco... Le digo que me aguante, voy al banco.
Como no hay banco cercano, paso a Soriana... en las cajas puedo retirar dinero.
2) Compro lo necesario. Retiro 500 pesos en las cajas, pero le tengo que pasar unas monedas a la abuelita que me guardó mi mercancia. Como me entristece pensar que podría ser mi abuela le doy 10 pesos. Ahi van 10 pesos de más.
3) Salgo al estacinoamiento con mi carrito. Meto las cosas a la cajuela y de pronto un viejito sale corriendo hacia mi, toma mi carrito y se lo lleva a la central de carritos. Al momento de sacar el auto me "echa aguas". Le doy cinco pesos.
Ya van 15.
Voy saliendo con mi auto, y el del boleto del estacionamiento me dice con el peor acento de Aguascalientes: "Son 5 pesos"... Ya van 20.
Llego a Colosio. Sale una niña de 16 años, en el semáforo, bailandome las tetas y diciendome que debe ser purificada por Dios y que esta ahorrando para irse a las misiones. Me pide dinero. Le doy 5 pesos que traía de emergencia.
Van 20 pesos.
Sigo manejando, me asalta un escuincle (o como se escriba), esta vez sin tetas, diciendome que se tiene que ir a las misiones. Le digo "No chingues, me acaba de pedir, un semáforo atrás, una amiga tuya, dinero. Sería mejor que te fueras a otra calle a pedir dinero, en lugar de joder a los mismos automovilistas".
Se aleja diciendo "Pinche Don, Quédese con el dinero, necesita una misión más que yo"...
Me lleva el diablo. Ya encabronado sigo en mi camino. En el último semáforo de Colosio me encuentro con un típico niño de la calle haciendo malabares con limones. Le doy 5 pesos más.
Van 25 pesos.
Me acuerdo de que me urge una Coca. Paso al Oxxo, pago con tarjeta, junto con cigarros son 37.20, me piden redondear 70 centavos... no sé para qué. Los redondeo. Como la tarjeta no pasa, redondeo otro peso más.
Van 26 pesos.
Llego a la colonia, y el administrador se da cuenta de que mi perra se cagó el día anterior (yo ni idea), en el jardín comunal. Y son 25 pesos de multa.
Van 51 pesos.
La próxima vez voy al Oxxo y pago los 7.50 de comisión por sacar en cajeros de otros bancos.
Que alquien me explique!!!
lunes, 22 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
Lo que pasa es que tendemos a usar a nuestro favor la idiosincrasia del mexicano, del empático que sabe ayudar a otros, o del que fácilmente se conmueve ante la adversidad de otros sin importar la propia.
Unos causan lástima o desde su apariencia, usualmente andrajosa, o desde una necesidad básica (el típico "¿me da para un taco?", o quien evidencia un mal físico ya sea por alguna lesión o alguna receta médica).
Admito que en más de una ocasión paso de largo con estas personas, y no porque no traiga dinero, o porque sea un ojete, sino porque el hecho de que les des dinero, por supuesto que puede satisfacer su necesidad, pero, ¿y qué pasará mañana? Acuérdate de la diferencia entre regalar un pescado para que coman, y enseñarles a pescar.
También hay que ver a quién y cómo le donas de lo tuyo. Yo la verdad desconfío mucho de dar dinero.
Cuando como en la calle o en algún restaurante y se acerca un niño a pedirme dinero, yo simplemente respondo "pide lo que quieras para comer, dinero no te voy a dar"; una vez un niño me dijo que no quería comida, sino dinero, y amén de que ya no le di nada, sí me sentí algo decepcionado, la verdad.
No sabemos si el dinero lo usarán para comprar comida, o si lo usarán para medicinas... o si lo quieren para drogarse, o para andarle solventando el vicio a los "padres" o "tutores" que andarán por ahí cerca, "supervisando" que el niño entregue una cierta cantidad de dinero al día, o si no... (me recuerda un poco a la película "Los olvidados" de Luis Buñuel).
Veo mucha gente en edad productiva que puede trabajar, aunque sea barriendo una calle o recogiendo basura, o ya de pérdida, ¡pero prefieren pararse en una esquina a pedir dinero! Y lo peor es que se molestan cuando uno les ofrece un trabajo. Lo entiendo desde el punto de vista en que entrar a trabajar formalmente no les generará una remuneración inmediata, sino hasta una o dos semanas después, pero no querer ni ganarse un dinero por barrerte la banqueta, pues como que tampoco va.
Donde sí suelo dar dinero es a las personas de la tercera edad, obvio que ya no es tan fácil para ellos desempeñar una labor, aunque al menos se agradece el "noble intento" de los gerentes de los supermercados en darles una oportunidad de ser productivos.
Por otro lado, también hay quienes "enganchan" a la gente, como lo vemos cada año en el Teletón (que como otros movimientos, al menos de manera directa, yo no apoyo), aunque eso de las donaciones a empresas es punto y aparte; aunque, aterrizándolo a tu caso, lo hacen ante una necesidad... "noble" como irse de misiones... y que pierde su nobleza cuando te la mientan porque no les das nada... bendita hipocresía teológico-social del mexicano, ¿verdad?
Lo que pasa es que tendemos a usar a nuestro favor la idiosincrasia del mexicano, del empático que sabe ayudar a otros, o del que fácilmente se conmueve ante la adversidad de otros sin importar la propia.
Unos causan lástima o desde su apariencia, usualmente andrajosa, o desde una necesidad básica (el típico "¿me da para un taco?", o quien evidencia un mal físico ya sea por alguna lesión o alguna receta médica).
Admito que en más de una ocasión paso de largo con estas personas, y no porque no traiga dinero, o porque sea un ojete, sino porque el hecho de que les des dinero, por supuesto que puede satisfacer su necesidad, pero, ¿y qué pasará mañana? Acuérdate de la diferencia entre regalar un pescado para que coman, y enseñarles a pescar.
También hay que ver a quién y cómo le donas de lo tuyo. Yo la verdad desconfío mucho de dar dinero.
Cuando como en la calle o en algún restaurante y se acerca un niño a pedirme dinero, yo simplemente respondo "pide lo que quieras para comer, dinero no te voy a dar"; una vez un niño me dijo que no quería comida, sino dinero, y amén de que ya no le di nada, sí me sentí algo decepcionado, la verdad.
No sabemos si el dinero lo usarán para comprar comida, o si lo usarán para medicinas... o si lo quieren para drogarse, o para andarle solventando el vicio a los "padres" o "tutores" que andarán por ahí cerca, "supervisando" que el niño entregue una cierta cantidad de dinero al día, o si no... (me recuerda un poco a la película "Los olvidados" de Luis Buñuel).
Veo mucha gente en edad productiva que puede trabajar, aunque sea barriendo una calle o recogiendo basura, o ya de pérdida, ¡pero prefieren pararse en una esquina a pedir dinero! Y lo peor es que se molestan cuando uno les ofrece un trabajo. Lo entiendo desde el punto de vista en que entrar a trabajar formalmente no les generará una remuneración inmediata, sino hasta una o dos semanas después, pero no querer ni ganarse un dinero por barrerte la banqueta, pues como que tampoco va.
Donde sí suelo dar dinero es a las personas de la tercera edad, obvio que ya no es tan fácil para ellos desempeñar una labor, aunque al menos se agradece el "noble intento" de los gerentes de los supermercados en darles una oportunidad de ser productivos.
Por otro lado, también hay quienes "enganchan" a la gente, como lo vemos cada año en el Teletón (que como otros movimientos, al menos de manera directa, yo no apoyo), aunque eso de las donaciones a empresas es punto y aparte; aunque, aterrizándolo a tu caso, lo hacen ante una necesidad... "noble" como irse de misiones... y que pierde su nobleza cuando te la mientan porque no les das nada... bendita hipocresía teológico-social del mexicano, ¿verdad?
Ja, perdón, por error envié dos veces el comentario.
Publicar un comentario